Soy Daniel Carrillo — artista visual, diseñador gráfico, ilustrador digital y director creativo. Ayudo a marcas, proyectos y personas a construir identidades visuales con estrategia, personalidad y oficio.
Con más de 13 años en el campo trabajando con agencias nacionales e internacionales, he desarrollado un lenguaje visual propio: donde la estrategia se fusiona con el arte y el oficio se convierte en herramienta de negocio.
Me especializo en branding estratégico, ilustración digital, diseño de personajes y mascotas, lettering, identidad visual y dirección de arte. Cada proyecto comienza con diagnóstico, sigue con dirección clara y termina con una solución visual que tiene razón de ser — no decoración de relleno.
He trabajado en campañas de marca, sistemas de identidad visual, universos de personajes, colecciones de arte y proyectos editoriales para clientes en más de 11 países. Desde startups hasta marcas consolidadas que necesitaban una nueva forma de verse.
Mi enfoque mezcla pensamiento estratégico de dirección creativa con una estética que rompe esquemas: Pop-Surrealism, cultura urbana, ilustración expresiva y composiciones que te detienen el scroll.
No existe buen diseño sin intención. Cada decisión visual — el peso de un trazo, la temperatura de una paleta, la actitud de un personaje — responde a una estrategia que va más allá de la estética. Eso es lo que me diferencia: pienso antes de dibujar.
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Cuatro pilares que definen
mi trabajo y mi criterio creativo.
Construyo sistemas de marca que van más allá del logo: paleta, tipografía, personalidad y reglas de uso que funcionan en todos los formatos y medios.
Ilustración con criterio y estilo propio. Desde piezas editoriales hasta arte de colección — cada imagen tiene una narrativa visual que la hace memorable.
Creo universos de personajes que se convierten en activos de marca: mascots con personalidad, expresividad y adaptabilidad a todos los touchpoints.
Lidero proyectos creativos con visión estratégica: desde el concepto hasta la ejecución final, asegurando coherencia visual y criterio de marca en cada pieza.
Trabajo sin sorpresas. Cada etapa tiene un propósito claro y tú siempre sabes en qué punto está tu proyecto.
Antes de dibujar una línea, entiendo el proyecto, su contexto, su audiencia y sus problemas visuales reales. El brief no es un formulario — es una conversación estratégica.
Construyo una ruta visual con referencias, tono, estilo y estrategia. Nada al azar — cada decisión tiene fundamento y razón de ser creativa.
Creo identidades, personajes, ilustraciones o piezas visuales con intención y oficio. Presentaciones estructuradas con el por qué detrás de cada decisión.
Ordeno el resultado para que la marca pueda aplicarlo con claridad. Archivos listos, guías de uso y seguimiento hasta que todo funcione bien.
Mi trabajo nace de observar, probar, dibujar y construir. Antes de pensar en una pieza final, busco entender qué historia debe contar, qué emoción debe dejar y cómo convertir una idea en algo visualmente memorable.
El oficio no se improvisa. Se construye proyecto a proyecto, cliente a cliente, con criterio y con la disciplina de quien sabe que el buen diseño tiene que trabajar — no solo verse bien.
Leer el manifiesto →No trabajo con quien busca el precio más bajo. Trabajo con quien quiere un resultado que realmente marque la diferencia para su marca o proyecto.